Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Diferencia entre Hipoteca Multidivisa y Préstamo en Divisas

La diferencia entre Hipoteca Multidivisa y Prestamo en Divisas se estableció por la Sentencia del día 3 de diciembre del 2015 del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). La Sentencia dispuso que:

“No constituyen un servicio de inversión determinadas operaciones de cambio, efectuadas por una entidad de crédito en virtud de cláusulas de un contrato de préstamo denominado en divisas”.

Sin embargo, son necesarias ciertas aclaraciones al ámbito de aplicación de la Sentencia para ver la diferencia entre hipoteca multidivisa y prestamo en divisas.

El objeto de litigio de la Sentencia era un contrato de crédito al consumo para la compra de un vehículo. En dicho contrato no existía una “opción multidivisa”.

Por ello, el procedimiento resuelto por el TJUE no guarda relación con los contratos de préstamo hipotecario multidivisa, que son instrumentos financieros derivados.

En este sentido, cuando el TJUE se pronuncia sobre el crédito al consumo para la compra de un vehículo, afirma que no supone un contrato de opciones ni un futuro.

Por el contrario, la diferencia entre Hipoteca Multidivisa y Prestamo en Divisas es que la primera sí que supone un contrato a futuro. El mismo se entiende como un contrato vinculante entre dos partes comprometiéndose a intercambiar un activo. Este activo se denomina “activo subyacente” y puede ser físico o financiero, a un precio determinado y a una fecha futura preestablecida.

La Sentencia señala que la Directiva MiFID debe interpretarse, en cada caso concreto, por el Juez nacional.

Por ello, en nuestro país se debe estar a lo establecido por el Tribunal Supremo en su Sentencia de 30 de junio de 2015. El Tribunal Supremo declaró que:

“La hipoteca multidivisa es un derivado financiero, ya que la cuantificación de la obligación de una de las partes del contrato depende de la cuantía de un activo subyacente y, en consecuencia, le es de aplicación tanto la normativa MiFID como la Ley de Mercado de Valores.

En la Sentencia del TJUE, el demandante solicitó un crédito en una divisa concreta (florines húngaros), para la adquisición de un vehículo en esa moneda. Dicho contrato tenía una causa económica cierta: adquirir un vehículo en una divisa distinta.

Sin embargo, en la contratación de una hipoteca multidivisa nos encontramos ante una hipoteca que se devenga en euros, en un país cuya divisa oficial es el euro. Pero las liquidaciones están referenciadas a un derivado, la evolución de una divisa.

Es decir, la inclusión del derivado no responde a ninguna necesidad real del Cliente. No se trata de ciudadanos cuyo trabajo este en el extranjero. Ni sus inmuebles hipotecados se encuentren en países con divisas oficiales distinta del euro.

De hecho, las hipotecas multidivisas se liquidan en euros. Por tanto, la referencia a la evolución de otra divisa se trata de “un juego”. Un juego diseñado por el Banco con el objetivo de obtener lucro perjudicando al Cliente.

Por tanto, la diferencia entre Hipoteca Multidivisa y Prestamo en Divisas es la falta de causa de la hipoteca.

En conclusión, la consecuencia de lo expuesto es que las entidades financieras que comercialicen hipotecas multidivisas están obligadas a cumplir los deberes de información que les impone la Ley del Mercado de Valores, norma aplicable de nuestro derecho nacional, que supone la más alta protección de la que se deben ver beneficiados los consumidores minoristas.

Loleta Linares

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