Naturaleza Jurídica de las Hipotecas Multidivisa

Al contrario de lo que ocurre con las hipotecas “clásicas“, la Ley del Mercado de Valores establece la naturaleza jurídica de las hipotecas multidivisa como instrumentos financieros complejos.

Por lo tanto, en la naturaleza jurídica de las hipotecas multidivisa no concurren ninguno de los requisitos exigidos por la normativa para considerarlas productos simples.

Para tener la consideración de instrumento “simple” debe cumplirse:

  1. que existan posibilidades frecuentes de venta, reembolso u otro tipo de liquidación a precios públicamente disponibles;
  2. que no impliquen pérdidas reales o potenciales para el cliente que excedan del coste de adquisición;
  3. que exista a disposición del público información suficiente sobre sus características. Esta información deberá ser comprensible de modo que permita a un cliente minorista medio emitir un juicio fundado para decidir si realiza una operación en ese instrumento.

Ninguna de estas características concurren en la naturaleza jurídica de las hipotecas multidivisa.

La naturaleza jurídica de las hipotecas multidivisa reúnen los 3 requisitos que recoge la Normativa Internacional de Contabilidad nº 39 de Instrumentos Financieros para considerarlas como un instrumento derivado:

  • El valor tanto del nominal o nocional del endeudamiento varía en función de los diferentes tipos. Así, el importe a deber varía en función de la evolución de la divisa y no disminuye necesariamente de manera correlativa con los pagos efectuados por el deudor.
  • No se ha requerido una inversión inicial neta. Debido a la operación conocida como “Fixing”, o “Tipo de cambio comprador frente a tipo de cambio vendedor”, el Cliente debe ya una cantidad superior a la inicialmente pactada inmediatamente tras la suscripción.
  • El valor se liquida mensualmente, contiene una fecha de vencimiento y unas revisiones establecidas en el contrato. Independientemente de que la hipoteca en cuestión tenga un vencimiento a 20 o 30 años, realmente se produce una liquidación mensual vinculada a la nueva cotización de la divisa que ocasiona que el importe a pagar por el prestatario varíe continuamente.

Así lo ha establecido la Sentencia del Tribunal Supremo, de fecha 30 de junio de 2015, la cual ha señalado que las “hipotecas multidivisa” son un instrumento financiero derivado, sometido a la Ley del Mercado de Valores y al Real Decreto 217/2008, de 15 de febrero:

“La Sala considera que la ¨hipoteca multidivisa¨ es, en tanto que préstamo, un instrumento financiero. Es, además, un instrumento financiero derivado por cuanto que la cuantificación de la obligación de una de las partes del contrato (el pago de las cuotas de amortización del préstamo y el cálculo del capital pendiente de amortizar) depende de la cuantía que alcance otro valor distinto, denominado activo subyacente, que en este caso es una divisa extranjera. En tanto que instrumento financiero derivado relacionado con divisas, está incluido en el ámbito de la Ley del Mercado de Valores de acuerdo con lo previsto en el art. 2.2 de dicha ley. Y es un instrumento financiero complejo en virtud de lo dispuesto en el art. 79.bis.8 de la Ley del Mercado de Valores, en relación al art. 2.2 de dicha ley.

 La consecuencia de lo expresado es que la entidad prestamista está obligada a cumplir los deberes de información que le impone la citada Ley del Mercado de Valores, en la redacción vigente tras las modificaciones introducidas por la Ley 47/2007, de 19 de diciembre, que traspuso la Directiva 2004/39/CE, de 21 de abril, MiFID (Markets in Financial Instruments Directive), desarrollada por el Real Decreto 217/2008, de 15 de febrero, y, en concreto, los del art. 79.bis de la Ley del Mercado de Valores y el citado Real Decreto”

Loleta Linares

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